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Sofia Carmona
Sofia Carmona

YouTube, se puede convertir en el próximo gran competidor de Netflix

Google anunciaba en octubre la creación de YouTube Red (por el momento solo en EEUU), un servicio de suscripción en YouTube cuyos clientes, además de poder ver vídeos sin anuncios, tienen acceso exclusivo a algunos contenidos que han sido desarrollados específicamente para la plataforma. Algunos de estos contenidos se tratan de series y programas producidos junto a los YouTubers internacionales más populares del momento.

¿Y si YouTube fuera más allá y añadiera contenidos de terceros, como series y películas? ¿Y si YouTube Red compitiera con Netflix, Amazon y Hulu a la hora de hacerse con contenido? Según el diario Wall Street Journal, esto es precisamente lo que está haciendo el nuevo servicio de YouTube: negociar con cadenas y productoras la incorporación de algunos de sus títulos a su catálogo.

Según las fuentes de dicho periódico, la idea que tiene YouTube es poseer en 2016 una "importante colección de contenido original y licenciado", con la idea de hacerse con contenido en exclusiva que no esté ni vaya a estar en las plataformas de la competencia. Otra de las fuentes consultadas asegura que el servicio de vídeo de Google se está centrando en "contenido nuevo" y no en películas y series que ya se han ido emitiendo en varios sitios, como ocurre con Amazon, Netflix y Hulu.

No sería extraño que pronto se confirmase lo que dice el Wall Street Journal: durante los últimos meses, YouTube ha fichado a una ejecutiva de la cadena MTV y a algún que otro ejecutivo de Netflix.

YouTube, además de poseer la infraestructura y a un gigante como Google detrás, disfruta de una ventaja adicional: ya tiene contactos y hace negocios con los estudios y productoras, cuyos contenidos vende a través de Google Play. Hasta ahora vende y alquila temporalmente sus títulos, pero tendrá que negociar el poder integrarlos dentro de su catálogo para el acceso on-demand.

En música ya se han atrevido con Google Music, y ahora falta por ver si le llega el turno al vídeo. Tienen la infraestructura, tienen los usuarios y tienen los contactos para intentar algo muy difícil que, hasta ahora, nadie ha conseguido: quitar a Netflix el trono del vídeo bajo demanda por suscripción.