Ahora en el aire
Damián Muñoz
Damián Muñoz

Se comienza a producir el primer auto eléctrico argentino

La producción en serie del primer vehículo eléctrico argentino comenzará en los primeros días de este mes, en las versiones sedán y carga y con un valor de hasta 12.000 dólares por unidad, en la planta que la empresa Sero Electric posee en el partido bonaerense de La Matanza.

Tras cuatro años de desarrollo, el city car de apenas 2,3 metros de largo con capacidad para dos pasajeros y una velocidad limitada a 45 kilómetros por hora comenzará su producción seriada en momentos en que el Gobierno nacional y empresas del sector buscan impulsar un nuevo modelo industrial de movilidad eléctrica alternativa.

La capacidad de producción inicial será de entre 500 y 600 unidades al año, con una integración de autopartes en torno al 80 por ciento de sus componentes y un valor de entre 10.000 y 12.000 dólares.

En tiempos de readecuaciones de las tarifas energéticas, el vehículo sorprende por su economicidad ya que la carga de sus baterías se logra desde un toma corriente normal de 220 voltios para desarrollar una autonomía de hasta 70 kilómetros, a un costo de entre 8 y 10 pesos por carga para ese recorrido, según sus especificaciones técnicas. El director del proyecto, Pablo Naya, contó que el Sero Electric se lanzará en una versión sedán para dos pasajeros, y dos opciones de carga -caja alta o caja baja- que por el momento sólo se podrá comercializar para espacios privados como empresas, industrias, clubes, universidades o barrios cerrados.

Este tipo de movilidad no tiene mantenimiento ya que no requiere cambio de aceite ni otros líquidos, el desgaste de sus partes es mínimo, y el dueño se olvida del mantenimiento de las baterías hasta los 35.000 kilómetros". Aún no está contemplada legalmente su circulación en la vía pública de este tipo de vehículos, pero la normativa a la que se aspira en el país es similar a la L6 y L7 vigente en Europa, donde los city-car transitan desde la década del 70, no permite su presencia en rutas y autopistas, prevé sólo dos pasajeros y limita su velocidad hasta los 70 kilómetros por hora.