Ahora en el aire
Sofia Carmona
Sofia Carmona

La primera de Miley Cyrus fue con una chica

En los últimos años, la cantante Miley Cyrus se ha convertido en una gran aliada y defensora de la comunidad LGBTQ, hasta el punto de crear la fundación 'Happy Hippie' para ayudar a jóvenes en situaciones de riesgo o que, como ella, se sientan confusos e incapaces de comprender su propia sexualidad debido a los entornos en los que viven o han sido educados.

"Durante toda mi vida había sido incapaz de comprender mi propio género, mi propia sexualidad. Odiaba la palabra bisexual porque eso suponía etiquetarme. A mí no me preocupa si alguien es chico o chica. Y no creo que el llevar pezoneras u otras mierdas tenga una connotación sexual. Empecé a abrir los ojos cuando tenía 11 o 12 años. Mi primera relación fue con una chica. Crecí en una familia sureña muy religiosa, pero el universo siempre me hizo saber que estaría bien, sentía que algún día mi familia me comprendería", confiesa ahora la estrella de la música a Variety.

En el caso de Miley, el primer paso para comprender su propia sexualidad fue analizar su identidad de género hasta darse cuenta de que no se identificaba con ninguno de los géneros binarios -masculino o femenino- gracias a la reveladora experiencia que vivió al visitar un centro de la comunidad gay de Los Ángeles y escuchar los testimonios de personas 'genderqueer'.

"Aunque parezca muy diferente a primera vista, la gente no me percibe tan neutral como yo me siento. Pero así es como me siento. Una vez comprendí mi género, que es sin asignar, entonces comencé a entender más mi sexualidad. Me dije: 'Ah, esa es la razón por la que no me siento gay o hetero, es porque no lo soy'", afirma la joven cantante, que define su orientación sexual como pansexual, antes de entrar a explicar más en profundidad cómo se siente.

"Conozco a chicas a las que les encanta hacerse la manicura, pero yo lo odio. Mis uñas están hechas una mierda. Y no me depilo las cejas. Nunca me sentí identificada con todo eso de ser una chica, no me gustaba. Pero tampoco me parecía divertido ser un chico. Creo que el alfabeto LGBTQ debería expandirse, deberían incluir una 'p' de pansexual".

"La gente empezó a verme como una persona salvaje. Y en realidad ahora lo único a lo que me dedico es a hacer yoga. Salgo mucho a pasear y leo constantemente. Mi vida es muy positiva. Pero visto desde fuera, se piensan que me paso las noches de fiesta con raperos. Eso era en el momento álgido de mi juventud".