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Damián Muñoz
Damián Muñoz

"El exorcista" la serie, los demonios vuelven detrás de un clásico de terror

"El exorcista" volvio, pero ahora en formato de serie, y nada menos que con los protagónicos de Geena Davis, Alfonso Herrera y Ben Daniels. El thriller psicológico, que se estrenó el 23 de septiembre en FX, está dirigido por Rupert Wyatt, quien ya se destacó por su labor en "El origen del planeta de los simios".

La ficción sigue a dos sacerdotes con diferentes formas de adoptar su religión, quienes abordan un caso de posesión demoníaca, que aunque no es el mismo de la obra maestra del cineasta William Friedkin, mantiene algunos puntos de contacto.

Considerada como una de las películas de terror más grandes de todos los tiempos, "El exorcista" rompió récords de taquilla y aterrorizó al público en todo el mundo. Ahora, más de cuatro décadas después de la película nominada al Oscar regresa en formato de serie.

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Por primera vez, llega la adaptación moderna del clásico de terror inspirada en la novela homónima publicada en 1971 por William Blatty. La serie que lanza FX sigue el derrotero del padre Tomás Ortega (Herrera) y el padre Marcus Lang (Ben Daniels), quienes abordan el caso de una horrible posesión demoníaca en una familia y se ven confrontados por el verdadero mal.

Por su parte, Geena Davis ("Thelma y Louise") interpreta a Angela Rance, la devota madre de la familia que debe luchar contra fuerzas oscuras para salvar la vida de su hija poseída por el demonio.

"El exorcista" dio forma a las pesadillas y horrores de varias generaciones. Ahora, el mexicano Alfonso Herrera encabeza la serie que, según el actor, comparte "una atmósfera similar" y terrorífica con el filme original. "Podríamos decir, de alguna manera, que «El exorcista» nos posiciona en esta batalla que ha sido universal entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad", afirmó Herrera en una entrevista en Los Angeles.

Ortega es un sacerdote progresista, ambicioso y compasivo y es el nuevo rostro de la Iglesia Católica, ya que fue designado para estar al frente de una pequeña, pero leal, parroquia en los suburbios de Chicago. En lo profundo de los barrios pobres de ciudad de México, otro sacerdote, se ha encontrado en una lucha de vida o muerte con el mal. Es el padre Marcus Keane (Daniels), un huérfano criado desde la infancia por el Vaticano para hacerle la guerra a sus enemigos es implacable, abrasivo y totalmente consumido por su misión, todo lo que el padre Tomás no es.

El actor mexicano explicó la responsabilidad y, al mismo tiempo, la oportunidad que suponía abordar una producción tan carismática como "El Exorcista". "Cuando me dieron la noticia, pues más allá del peso acerca de la novela (de William Peter Blatty) y de la película original, yo traté de centrarme en el personaje y en hacerlo de la mejor manera posible", dijo.

Los escalofríos que provoca la primera vez que uno ve "El exorcista" son algo difícil de olvidar para los aficionados al cine y Herrera confesó que su primer contacto fue en un pase de la trilogía completa en un cine mexicano.

"La vi en Guadalajara, con mi hermano pequeño, y los dos estábamos muertos de miedo", recordó entre risas el artista, quien afirmó que la serie incluye "ciertos guiños y referencias" del filme original.

Acerca de su rol, Herrera señaló que "se podría decir que es una máscara y que dentro de él también hay dudas, sus propios demonios que tiene que ir exorcizando y que tienen que ver con su pasado", argumentó.

Su personaje, de naturaleza buena y amable, no parece el más indicado para combatir el mal, por lo que para esa tarea se aliará con el experimentado sacerdote Marcus Keane (Daniels), que según Herrera es "como un soldado raso que ya ha estado en esa batalla frente a frente con el demonio".

"Yo veo a Keane como un tiburón blanco que tiene que entrenar a esta sardina, Ortega, para poder llevarlo a esos terrenos y que pueda salir bien librado", dijo. Opinó, además, que en una producción de terror lo fundamental es que tenga una historia y una "columna vertebral" que sea sólida, "bien cimentada", para que no deba recurrir al "truco fácil de espantar por espantar".